Archivo de Autores para luisalane

15
Jul
09

Chat erótico

chat erotico Ella y él se conocieron en un viaje de trabajo, ella viajó hasta él, sin saberlo y él la esperaba a ella sin saberlo…

 Ella regresó a su país con el recuerdo dulce de un abrazo de él, él se quedó en el suyo, con su recuerdo vivo en medio de los días.

 Ella y él se gustaron… se buscaron en el chat…se encontraron

 Una noche, algunas semanas después de su único abrazo, él dejó caer en el chat:

 “Tengo unas ganas locas de besarte”

 y ella respondió:

 “me dices eso y tiemblo toda… me imagino tus labios suaves explorando golosos los míos, descubriendo sus texturas, tibiezas y humedades… tu debes besar muy rico…”

 La aparición, una a una, de las letras hechas de bits y bytes en dos monitores separados por cientos de  kms provocaron turgencias y humedades con la contundencia de un contacto real y vivo…

 El: te imagino tierna y sensual… respondiendo ardientemente a mis besos y caricias.. también tiemblo y siento escozor…

 Ella: Estoy respirando profundo… imaginándome respondiendo ardientemente a tus besos… has hecho nacer manantiales esta noche…

 El:  Me parece sentir el torrente y los efluvios que circulan por tus venas… el calor y la suavidad de tu piel… me vas a hacer reventar de emoción…

 Ella: y yo puedo sentir el hombre que eres en este momento avanzando con dulzura y fiereza al mismo tiempo por mi cuerpo preparado para recibirte… si no fuera porque los vecinos están detrás de la pared, estuviera gimiendo de placer…

 El: me encantará escuchar ese sonido junto a mi… espero que sea estridente y deshinibido..

 Ella: Totalmente estridente y deshinibido… guaooo… y todo por “esas ganas locas de besarme”… me tienes trepándome por las paredes… me encanta tu osadía…

 El: expreso lo que siento… y siento intensamente lo que expresas…

 Ella: Estoy casi sin palabras… pura sensación en la piel, en el cuerpo, pura humedad…

 El: me imagino qué será lo primero que haremos cuando por fin nos encontremos…

 Ella: Me imagino…

 El: tú, humeda y tibia… yo, tembloroso y erizado..

 Ella: Si… húmeda y tibia, tú tembloroso y erizado… temblorosa y erizada también… fascinada… estremecida… sin creerlo y creyéndolo… me gustas…

 El: y tu a mi… cada vez mas..!

 Ella: y yo que inocentemente te iba “saludar” un ratico porque estaba exhausta ¡ nunca más me vas a creer!

 El: lo importante está aquí y ahora… me encanta liberar tu energía y transformar tu cansancio, hacer que cambies de estado… que te humedezcas…! me ruborizas, hinchas mis venas… te deseo…

 Ella: me dices eso, y siento aun más intensamente esta locura divinamente erótica… acabo de tocarme en la entrepierna y no puedes imaginar los ríos tibios que la inundan… tus venas hinchadas me hacen desear que me tomes…

 El: ufff… me modificas… haces endurecer mi sexo… quisiera tenerte a mi lado… sentir la laguna de tu cuerpo…

 Ella: Te deseo… me imagino tu sexo entrando por primera vez en mi casa húmeda, que te abraza, te da la bienvenida, al principio lentamente, explorando… llegando a las profundidades… luego más fuerte y con locura… puedo oírte, puedo sentir tu peso, tu sudor rico y salobre… te deseo…

 El: estamos… casi al borde del climax… lo sientes?

 Ella: Lo siento…

 El: ayyy… ¡cómo deshacer esta distancia..!

 Ella: Respiro… respiro… ya yo no sé más… estoy estremecida… me voy quedando sin palabras esta noche, soy pura piel y cuerpo visitado por ti… soy emoción y ríos…

 El: tiemblo… te imagino desnuda, delirante y encorvada por el éxtasis…

 Ella: tiemblo… igual y distinto al mismo tiempo, tiemblo desde la Mujer que soy… delirante y encorvada por el éxtasis… ya no puedo más… estoy  D E L I R A N T E…

 El: ayyy… ¿cómo entregarme y tomarte ahora mismo..?

 Ella: No lo sé… no lo sé… sólo entrégate e imagina que me tomas y así me tomarás… yo te siento…

 El: nos sentimos… de eso no tengo duda… me entrego como bandolero acosado por la justicia… lo que no se es como tomarte… tenerte… abrazarte… hacerte lo que ni siquiera imagino..

 Ella: te estoy sintiendo…

 El: Es tremenda esta experiencia.. jamás la había tenido

 Ella: Yo tampoco… casi ya no puedo escribir más… estoy temblando…

 ______________ 

 Esta es una trascripción literal del chat erótico entre ella (gran amiga anónima) y él… publicada con autorización de sus protagonistas.

09
Ene
09

El tacto: Rey de los sentidos

De los cinco sentidos, el tacto es el único que no tiene su ventana de acceso en la cabeza; el tacto es  vasto, goloso, omnipresente…  le gustan los caminos largos a través de la médula espinal, para no dejar desatendida ni la punta del dedo gordo del pie, por si acaso.

 El tacto es el rey de todos los sentidos, es tan sensible, que la punta de un dedo puede sentir una bolita no más grande que el diámetro de una célula de bacteria. El tacto es el primer sentido que se activa durante la gestación y el último en desaparecer cuando nuestro cuerpo se apaga para siempre.

 Al contrario que la vista, el oído y el olfato, el tacto necesita un contacto directo con el entorno para cumplir su misión; si queremos saber cómo es al tacto algo que nos interesa de ese entorno, por ejemplo, esa persona que deseamos, es necesario tomar acción, acercarnos, hacer contacto.

 ACCION, CERCANÍA, CONTACTO: tres palabras clave para despertar y encender un cuerpo humano, vestido con una piel rica en sensores y lista para dar y recibir caricias, sensaciones y placeres.

 Y una caricia, es precisamente eso: acción, cercanía y contacto.

 Los grandes amantes saben usar sus dedos y su capacidad infinita de sentir a través del tacto, para viajar por el cuerpo de su pareja como quien viaja por un territorio donde cada curva, cada hondonada, cada cima, cada textura y cada río son descubrimiento y celebración. Los grandes amantes usan su piel para entregarse también a las caricias, para sentir esos dedos del Otro que exploran, esos labios que besan y mordisquean, esa tibieza del aire exhalado en una nuca… ellos se dan permiso de sentir, autorizan a toda su epidermis a recibir y transmitir a las centros sexuales del cerebro toda esa maravilla que enciende y hace vibrar.

 Te invito a celebrar el tacto con plena conciencia de lo que éste te regala cada vez tienes sexo; puedes probar incluso, de tanto en tanto, a hacer petting, una variante de encuentro sexual de sólo caricias, sin coito, recomendado por sexólogos como ejercicios entre las parejas para avivar la intimidad, volver a despertar el deseo, descubrir zonas erógenas y también para adolescentes que aun no están listos para la penetración, entre otras prescripciones.

Sospecho que el minuto y medio del video a continuación despertará tus ganas de tocar y ser tocado(a)… si es así,  ¡úsalas!    ¡que lo disfrutes!

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17
Dic
08

Crecida

Crecida

 

 

Unto las puntas de mis dedos con tu nombre
y las llevo de paseo
al centro de mi valle

allí se bañan en el río
hasta ahogarse de placer
en la única crecida
cuyo despojo es bienvenido

17
Dic
08

Entrega y abandono…

Entrega y abandono

 

Nuestra cultura nos ha condicionado generalmente a controlar el cuerpo y todo lo que tiene que ver con él; todo lo contrario a entregarnos y abandonarnos, condición necesaria para disfrutar de todo nuestro potencial de seres sexuales.

 

Recuerdo cuando era niña un día en que me había entregado a un baile inocente donde movía mis caderas hacia delante y hacia atrás, con una espontaneidad plena, hasta que mi bienintencionada madre me dijo: “¡No bailes así! ¡eso es vulgar!”

 

En ese momento mis caderas, el centro de mi sexualidad incipiente, se detuvieron atónitas, mientras mi psiquis procesaba “debo controlar mis caderas a riesgo de dejar de ser amada y valorada por mi madre”. ¿te suena conocido con sus variantes?

 

Te invito a realizar un breve, pero profundo viaje al pasado, a recordar las ocasiones en que –siendo esos “locos bajitos” como dice Serrat- recibimos mensajes de padres, maestros u otras figuras de autoridad, que implicaron el aprendizaje de un feroz control sobre nuestro maravilloso instrumento de movimiento y placer.

 

¿Ya recordaste?

 

Tómate tu tiempo… al menos una ocasión… vamos…

 

¿Cuál mensaje fue? Piénsalo, recuérdalo… pero sin juzgar, por favor.

 

Muchos de nosotros (no me gusta generalizar) y quizás, tú, lector o lectora, hemos crecido en el control. Hubo un tiempo, ese tiempo que acabas de recordar, en que ese control fue un mecanismo de ajuste creativo para lidiar con tu  entorno afectivo y de supervivencia… (un niño necesita de sus padres para sobrevivir)  y allí quedó ese control grabado en el recuerdo de nuestro cuerpo, rigidizando espacios psíquicos y físicos.

 

Ese es el control que hoy de adulto te impide entregarte, abandonarte al contacto, a las sensaciones placenteras del cuerpo que eres. El miedo a la entrega se puede manifestar en miedo a entregarnos a la pareja sexual, miedo a perder el control del cuerpo durante el orgasmo, el miedo a perder el control sobre la eyaculación, que hace perderlo en realidad. Por otra parte, el excesivo control sobre la excitación hace que ésta no aparezca, produciéndose impotencias y frigideces. Control, control y miedo…

 

Pero ya creciste y tienes libertad de explorar tu cuerpo y el mundo con muchas más opciones de las que has aprendido con los mensajes que introyectaste en tu niñez. Es tu decisión hacerlo o no.

 

Nunca es tarde para reconquistar la libertad plena tu cuerpo y sus sensaciones y poder abandonarte sin miedo, porque lo único que puede pasarte al abandonarte es sentir, sentirte a plenitud, y sentir  a tu pareja también a plenitud.

 

A manera de pequeño ejercicio te sugiero que pruebes conscientemente algunas de las siguientes cosas –en el caso de que no las hagas con total libertad y entrega- durante los próximos tres meses, cada vez que tengas oportunidad:

 

1.   Mueve tus caderas cuando bailes en una fiesta, cuando estés teniendo sexo, en la medida que la excitación o el ritmo te lo pidan.

2.   Emite los sonidos o palabras que te provoquen en el momento (que no te importen tus vecinos… ellos se morirán de envidia o si no, tendrán que taparse los oídos).

3.   Proponle un intercambio de caricias a tu pareja, por turnos: en tu turno, tiéndete boca arriba o boca abajo y sólo dedícate a sentir cómo eres tocado por él/ella. Siente nada más; si te vienen pensamientos a la cabeza, no luches contra ellos, imagínate que –asi como vienen- se van, como nubes que son arrastradas por el viento.

 

¡Entrégate y abandónate! Yo aprendí… y sin duda este aprendizaje ha sido una de mis más grandes victorias en la Vida.

14
Dic
08

Haciendo pesas…

Conos vaginales

En nuestro post   “ Músculos del placer”  te habíamos comentado sobre esos músculos del piso pélvico que –además de prevenir o combatir pro-lapsos o incontinencia urinaria – tienen un impacto maravilloso a la hora de potenciar tu sensibilidad sexual y capacidad orgásmica, si los mantienes fortalecidos ¡ganancia total!.

Además de la rutina de ejercicios de Kegel indicada en mencionado post, existen sets de pesas vaginales (también llamados conos), las cuales tienen una forma parecida a un tampón, con un hilo de nylon grueso para que puedas retirarlo con facilidad; estos sets vienen con 5 pesas de igual tamaño, pero varían en su peso comenzando con 5 gr. hasta la de 55 gr.

Al introducir una pesa o cono en tu vagina como si fuera un tampón, su peso hará que la gravedad tienda a que salga, lo cual impulsará un reflejo (que al principio será atendido conscientemente) de contraer tus músculos del piso pélvico para que esto no suceda.

Se recomienda usarlos 15 minutos por la mañana y 15 minutos por la noche, de pie o caminando, comenzando por el peso menor y ejercitar al menos durante una semana o hasta que puedas mantener el cono en tu vagina involuntariamente; entonces puedes intentar con el peso que le sigue hasta la quinta semana. Esta rutina es recomendable realizarla al menos tres veces al año. A las dos semanas de iniciada tu rutina secreta con las pesas vaginales, comenzarás a observar una mejoría notable en el tuno muscular de tus músculos del placer. Es importante que vacíes tu vejiga antes de usar el cono.

Estas pesas las puedes conseguir en farmacias, preguntas por los conos vaginales, existen variadas marcas (Lady System®, Femina, Femtone) la mala noticia es que no son baratas.

Pesos

13
Dic
08

Tus derechos sexuales

Derechos sexuales

Si. Tenemos derechos…sexuales ¿lo sabías?

Tus derechos sexuales son derechos humanos fundamentales y universales. Estos derechos fueron recogidos en la Declaración del 13avo. Congreso Mundial de Sexología, 1997, Valencia, España revisada y aprobada por la Asamblea General de la Asociación Mundial de Sexología, WAS, el 26 de agosto de 1999, en el 14º Congreso Mundial de Sexología, Hong Kong, República Popular China.

¿y cuáles son estos derechos?

Prueba a decírtelos a ti mismo(a), uno a uno…chequea si estás ejerciendo tus derechos, si estás consciente de ellos, los dejas olvidados en el camino o –lo que es peor- si estás dejando que éstos sean violados por otros:

1.       Tengo derecho a mi libertad sexual, a expresar plenamente mi potencial sexual, excluyendo  toda forma de coerción , explotación y abuso sexuales en cualquier momento y situación.

  2.       Tengo derecho a  la autonomía sobre mi cuerpo , a tomar decisiones autónomas sobre mi propia vida sexual dentro del contexto de mi ética personal y social; esto incluye disfrutar de mi cuerpo, libre de tortura, mutilación y violencia de cualquier tipo.

  3.       Tengo derecho a mi privacidad sexual, a decidir mis conductas en el ámbito de la intimidad siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales de otros.

  4.       Tengo derecho a mi equidad sexual, a no ser discriminado por mi sexo, género u orientación sexual.

  5.       Tengo derecho a tener placer sexual, incluyendo el autoerotismo.

  6.       Tengo derecho a expresar emocionalmente mi sexualidad, lo cual va más allá del placer erótico o los actos sexuales; expresarla también a través de la comunicación, del contacto, de la expresión emocional y del amor.

  7.       Tengo derecho a asociarme sexualmente con libertad. Significa la posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarme y de establecer otros tipos de asociaciones sexuales responsables.

  8.       Tengo derecho a tomar, libre y responsablemente, las decisiones acerca de si tener o no hijos, el número y el espacio entre cada uno, y el derecho al acceso pleno a los métodos de regulación de la fecundidad.

  9.       Tengo derecho a la información sexual basada en el conocimiento científico.

  10.   Tengo derecho a recibir una educación sexual integral, desde mi nacimiento y durante toda mi vida.

  11.   Tengo derecho a recibir atención para mi salud sexual, que abarque tanto la prevención, como el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y trastornos sexuales.

30
Nov
08

Cuando el tamaño si importa…

Cuando el tamaño SI importa

30
Nov
08

¿Por qué tenemos sexo los humanos?

Humanos teniendo sexo

 

 

Una preguntita que se las trae ¿verdad?

 

Los investigadores y psicólogos de la Universidad de Texas, Austin,  Cindy M. Meston and David M. Buss le hicieron esta pregunta a 1549 personas y los resultados de su investigación fue publicada en la edición de Agosto de 2007 de los Archivos de Conducta Sexual.

 

Sus descubrimientos fueron sorprendentes: se identificaron un total de 237 razones para tener sexo que fueron catalogadas en 4 categorías básicas:

 

Físicas: “Para tener un orgasmo” , “porque besa bien”, “tiene un cuerpo muy deseable”, “es demasiado atractiva(o) para resistirme”.

Emocionales: “Quería comunicarme en un nivel más profundo”, “para elevar el ánimo de mi pareja”, “para agradecer”.

De logro: “Quería ganarle en puntos a mi pareja infiel” ,“para hacer dinero”,  “para ser popular” “para ganar una apuesta”.

De inseguridad: “Quería aumentar mi autoestima”, “era la única manera de que mi pareja estuviera conmigo”, “sentía que era mi deber”.

Tanto hombres como mujeres puntuaron muy alto la misma razón: “la persona me atraía”. El resto de las 10 principales razones de cada género fueron casi las mismas, incluyendo “quería expresar mi amor a la persona”, “estaba excitado(a) sexualmente y quería aliviarme” y “es divertido”.

Las mujeres resultaron ser más propensas a decir que tenían sexo porque “quiero expresar mi amor a la persona” y “me di cuenta de que estaba enamorada”, lo cual apunta hacia la creencia  generalizada de que la mujer enfatiza los aspectos emocionales de tener sexo, pero también podría reflejar la dificultad cultural de las mujeres encuestadas de admitir razones menos elevadas.

Los resultados contradijeron otro estereotipo acerca de las mujeres: su supuesta tendencia de usar el sexo para adquirir estatus o recursos.

“Nuestras hallazgos apuntan a que los hombres hacen esto más que las mujeres”, dijo el Dr. Buss, aludiendo a los encuestados que dijeron que habían tenido sexo para obtener cosas, como una promoción, un aumento de salario o un favor. Los hombres fueron mucho más propensos que las mujeres a admitir que habían tenido sexo para “impulsar mi estatus social” . También lo fueron al indicar razones como “por que estaba aburrido”, o simplmente “porque se presentó la oportunidad”, o “porque la otra persona me pidió que tuviera sexo con ella”.

237 razones, que se han expandido a 277 gracias a encuesta en línea el periodista e investigador  John Tierney en el New York Times.

Más allá de esta variedad de razones que van desde lo pragmático hasta lo existencial, es importante recordar que la pulsión hacia el sexo ha acompañado al ser humano desde sus orígenes en la evolución; desde Freud y el psicoanálisis, hasta las corrientes modernas de la psicología humanista reconocen que el humano tiene necesidad de relacionarse sexualmente: lo que hagamos con esta necesidad (sublimarla con genuinidad, reprimirla, ignorarla, movernos para satisfacerla) será clave para nuestra calidad de vida.

Te has preguntado ¿por qué razones has tenido sexo en tu vida?, de todas esas razones, ¿cuáles te han hecho sentir a gusto?, ¿cuáles no…? Te invito a pasearte por todos tus “para qués”, para luego reflexionar acerca de qué has aprendido de ti mismo en este descubrimiento.

29
Nov
08

Músculos del placer

Musculos del placer

¿Sabías que las mujeres estamos equipadas con un grupo de músculos que se encuentran en el piso pélvico y que juegan un rol fundamental en los niveles de placer que podamos sentir cuando tenemos actividad sexual con penetración?

 

Mi descubrimiento de estos músculos llamados púbeococcígeos hace ya varios años de la mano de una excelente sexóloga, fue para mí una gran revelación que cambió exponencialmente mi capacidad de sentir. Recuerdo con claridad y fascinación cómo ella podía medir con un aparato especial el nivel de avance en la presión y fuerza de estos músculos mediante un sensor especial ubicado en mi vagina.

 

Como cualquier otro músculo, estos músculos se pueden fortalecer mediante el ejercicio, con rutinas sencillas, que puedes hacer en cualquier parte y momento sin que nadie se entere de que te estás “entrenando” para mejorar tu vida sexual.

 

Para poder ejercitar un músculo, es importante que primero seas capaz de identificarlo muy bien, pero ¿cómo? Hay distintas maneras:

 

  • Siéntate sobre el WC y coloca un dedo en tu vagina. Aprieta tu dedo con tu músculo vaginal. Debes ser capaz de sentir cómo se contrae el músculo alrededor de tu dedo.
  • Mientras orinas, detén el flujo de orina a la mitad al contraer tus músculos del piso pélvico. ¡esos son los músculos! No hagas esto repetidamente, sólo pocas veces hasta haber identificado lo que buscas.

 

Una vez que hayas identificado tus músculos del piso pélvico, estarás lista para practicar los ejercicios de Kegel (así llamados por su creaador, el Doctor Arnold Kegel MD, quien en 1940 desarrolló estos ejercicios para mejorar la incontinencia urinaria y los mismos han resultado ser de enorme utilidad en sexología). Es importante que comiences tus ejercicios de manera incremental; puede que experimentes dolor muscular muy ligero cuando practiques por primera vez estos ejercicios. Ten precaución, si haces demasiados ejercicios antes de que estés lista (¡entiendo que quieras “volar” y comenzar a sentir los beneficios!), podrías experimentar dolor y fatiga muscular más marcados. No se recomienda comenzar con el número máximo de ejercicios.

 

A continuación expongo la rutina de ejercicios de Kegel recomendada por el Doctor Frederick R. Jelovsek MD, miembro de Sociedad Americana de Cirujanos Ginecológicos.

 

Indicaciones Generales

 

·         No practiques estos ejercicios mientras orinas, deteniendo el flujo de orina a la mitad. Finalmente esto podría causar dificultades de evacuación.

·         Vacía tu vejiga antes de iniciar los ejercicios.

·         Mantén relajados tus músculos del abdomen y de los muslos.

·         Atrae los músculos hacia arriba y hacia adentro. No tenses tu abdomen.

·         Respira mientras mantienes los músculos contraídos.

·         Trata de obtener la tensión máxima con cada contracción muscular.

·         Trata de contraer los músculos mientras te encuentras en diferentes posiciones. Inténtalo mientras estas de pie, sentada, acostada y con tus pies juntos y separados.

 

Semana 1

·         Contrae tus músculos del piso pélvico durante 6 segundos. Relájalos durante 6 segundos.

·         Repite esto 25 veces. (Esto dura aproximadamente 5 minutos.)

·         Haz esto 3 veces al día; un total de 75 contracciones.

 

Semana 2

·         Repite las contracciones  50 veces. (Esto dura aproximadamente 10 minutos.)

·         Haz esto 3 veces al día; un total de 150 contracciones.

 

Semana 3

·         Repite las contracciones 75 veces. (Esto dura aproximadamente 15 minutos)

·         Haz esto 3 veces al día; un total de 225 contracciones.

 

Semanas 4-24

·         Repite las contracciones 100 veces. (Esto dura aproximadamente 20 minutos.)

·         Haz esto 3 veces al día; un total de 300 contracciones.

 

Después de 24 semanas

·         Repite esto 50 veces. (Esto dura aproximadamente 10 minutos.)

·         Haz esto 3 veces al día; un total de 150 contracciones.

 

Truquitos para que los Ejercicios de Kegel se conviertan un Hábito

 

·         Programa tus ejercicios de Kegel a la misma hora todos los días, (como durante un programa regular de televisión, mientras lavas los platos o antes de ir a la cama).

·         Encuentra tu misma una manera de recordar practicar los ejercicios de Kegel. Por ejemplo, podrías poner una nota o letrero en tu espejo o refrigerador.

·         Prémiate todos los días que hagas tus ejercicios de Kegel. Por ejemplo, podrías poner una estrella dorada en tu calendario.

·         Podrías olvidar practicar tus ejercicios durante unos cuantos días. Es común tener unos cuantos tropiezos cuando trates de hacer cualquier cambio nuevo. No te desanimes. Sólo regresa a tu programa de ejercicio.

·         Registra tu progreso de forma diaria o semanal.

 

 

¡Mucho éxito con tu rutina de ejercicios secretos! (en este instante voy por 25…26…27… ¡qué rico!)

 

Fuentes:

Society of Ginecologic Surgeons.

http://www.sgsonline.org/sgsinc/patiented/educate_articles/edui003.htm

 

 

 

25
Nov
08

Para mí, el Orgasmo es…

... y para ti ¿qué es?

... y para tí ¿qué es?

 

Un Secuestro Express
del cuerpo
que Soy

un latigazo de placer
en la espalda de la Noche

un grito profundo
en la garganta del cérvix

el Big Bang
en el universo de un instante

Así muero
y resucito
sólo para volver a morir

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